4 preguntas con las que sabrás seguro si es el chico adecuado para ti

Lleváis un tiempo saliendo y te preguntas ¿será el hombre perfecto para mí? ¿Es amor verdadero? Para ti es especial, sientes que todo va bien pero al mismo tiempo te surgen las dudas de si realmente alcanzará el estatus de pareja ideal. Pero antes de nada, en tu interior debes tener claro qué quieres en la relación. Esto te permitirá dilucidar si te conviene o no seguir con él. Tal vez para saberlo debas volver a relaciones pasadas, siempre desde la honestidad contigo misma, claro, aunque puede que tus prioridades hayan cambiado.

Aunque no dispongas de una bola de cristal en la que adivinar vuestro futuro, sí que puedes reflexionar planteándote estas preguntas básicas:

1-¿Cómo me hace sentir? Superbien, bien, regular, mal… Casi siempre fenomenal, a veces mal, continuamente como una mierda. Algunas señales de que sí merece la pena pasar el resto de tus días con él: cuando estás mal siempre te levanta al ánimo, se preocupa por sacarte una sonrisa. A su lado todo parece más sencillo, los problemas se convierten en soluciones. Te atiende cuando lo necesitas, casi sin pedírselo. Te da seguridad no solo en ti misma, sino también en él, es decir, que en vuestra relación reina la confianza. Saca la mejor versión de ti. Sientes que le atraes sexualmente y te lo demuestra continuamente. Es sensible a tus necesidades y sentimientos. Se esfuerza por hacerte feliz y te acepta tal y como eres.

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2-¿Cómo reacciona en las discusiones? Los desacuerdos en la pareja son algo normal y saludable en una relación sólida. Sois dos personas únicas con perspectivas únicas sobre la vida. Pero, a veces, los enfados por tonterías se convierten en discusiones acaloradas. La respuesta puede ser el silencio, aunque luego aflora la lógica y todo vuelve a su cauce. Tal vez tu chico reaccione de diferente manera en función de las circunstancias. Independientemente de su respuesta, lo bueno es que con su actitud positiva (y la tuya) termináis pasando página con el empeño de no volver a friccionar en ese tema. Sin embargo, cuando las discusiones dejan un poso de resentimiento y se va acumulando en vuestros corazones, tal vez no estéis hechos el uno para el otro. Si la relación es fácil y divertida el 95 % del tiempo y el otro 5 % son diferencias que se resuelven rápidamente, entonces todo va bien.

3-¿Reina el buen rollito con tus amigas y la familia? Si te quiere a ti sobre todas las cosas, tendrá que aceptar a tus allegados y amistades, aunque en ocasiones estos se lo pongan muy difícil. De lo contrario, provocará que te pongas entre la espada y la pared. Estas son algunas señales de que no le mola nada tu familia: ¿Muestra interés en las reuniones familiares? ¿Llama a tu madre, padre y hermanos por su cumpleaños? ¿Se enfada cuando vienen a visitaros a casa?  Ojo, porque si la cosa es recíproca, es decir, que ellos tampoco pueden ver a tu novio, se puede formar liar parda entre vosotros dos incluso aunque en todo lo demás él sea genial. Sí, algunas parejas rompen por culpa de los familiares.

4-¿Es mi mejor amigo? Es tu persona favorita en el mundo, pero eso no quita para que tengas otro u otros buenos amigos, por supuesto. Aunque puedas pensar que tu chico no tiene por qué ser tu BFF, cuando esto ocurre normalmente es una relación muy satisfactoria. Está claro que con un buen amigo no hay atracción física ni química y con él sí, pero cuando esta magia inicial disminuye con el tiempo engullida por la rutina, al menos os queda la amistad.

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