12 tipos de personas que te encuentras en las aplicaciones de ligoteo

No están todos los que son, podrían citarse muchos más, pero si son todos los que están. Y encontraréis algunos “ejemplares” que encajan en varios de los tipos. Avisados estáis.

1-El mentiroso/a.  Un clásico, vamos. Su foto de perfil no se parece en nada o era de cuando no tenía canas, ni arrugas, ni barriga. Se pone centímetros de más (de estatura, malpensados). Tiene pareja y lo oculta… En algunos casos se puede llegar a sospechar que su perfil es un fake (y muy probablemente lo sea).

2-Chicos musculitos un tanto superficiales. Esos que en casi todas sus fotos el protagonismo es para… ¡su torso! Incluso algunos no muestran la cara (muy útil para ligar, sí señor). O los que aparecen haciéndose un selfie en el espejo de su baño y mostrando… ¡el torso! Su vida gira en torno a la metrosexualidad y los gimnasios. Eso sí, hay que reconocer que algunos están muy buenorros y esto siempre es un extra a considerar.

3-Chicas “atracativas” o explosivas. Fotos con posturas lascivas, escotazos mostrando sus atributos siliconados (o no), lenguas fuera, miradas lascivas, maquillaje estridente, taconazos, minivestidos tan ajustados que hay peligro de ahogamiento… A algunos seguro que les pone mucho este tipo de mujer.

4-Aventureros/as. Fotos en el Annapurna, con los bereberes en el desierto, con la bici en la Titan Desert… ¡No paran!

5-Los ideales. Esas personas con las que te puedes pasar horas y horas chateando. Con ellas todo fluye en armonía. Siempre correctas, atentas… la pareja perfecta. Tal vez acabe en algo serio o, al menos, en una amistad.

6-Los interrogadores. Enlazan una pregunta tras otra y eso está muy bien para empezar una conversación pero ¡no continuamente! Te fríe a preguntas sobre tu vida, trabajo, gustos, familia… Lo quiere saber todo y llegas a sospechar que es un inspector de Hacienda.

7-Los amargados/as. Aquellos que sueltan insultos y borderías a la mínima, sin venir a cuento en tu opinión. Que tú te quedas de piedra de la grosería que te acaba de soltar a bocajarro. El smartphone da una sensación de anonimato que invita a decir cosas que probablemente no dirías tan a la ligera si tuvieras a la otra persona cara a cara.

8-Los magos/as. Los que desaparecen como por arte de birlibirloque. Chateáis, todo muy bien, pensáis en quedar e incluso lo hacéis. Pero un día, sin saber por qué, ni una palabra, como si se lo hubiera tragado la tierra. No news, nunca más. Y, claro, piensas de todo. Que si le ha pillado su novio, que si ha encontrado a otra mejor, que si se ha ¿muerto? En algunos casos, hacen ¡zas! y aparecen de nuevo en tu vida. Y tú vuelves a alucinar. ¿Llevas meses desaparecido/a y ahora me hablas otra vez? Tú flipas, piensas.

9-Los obsesionados (con el sexo). Es decir, los que a toda costa quieren follar, no les interesa nada más. Ni te escuchan, ni te dan conversación, solo palabras guarras. Su único objetivo es quedar para desfogarse y luego desaparecer. Claro, que si ha ido bien, luego querrán repetir y aparecerán de nuevo en tu teléfono. ¡Quieren más! Los reconocerás porque te envían fotos de sus genitales, tetas y/o zonas erógenas.

10-Los freaks o rarunos/as. Adictos al cosplay, la cultura japonesa, los nerds, los geeks, los fanboys… La vida les ha hecho así. A su favor: se muestran sin trampa ni cartón.

11-Los corazones rotos. Su mochila de experiencias amorosas les pesa tanto que no paran de hablar o de su ex (incluso ponen fotos juntos) o de lo mucho que han sufrido con otras parejas. Muy frecuentemente están divorciados/as.

12-Los desfasados/as. Fotos con una copa en la mano, de juerga en la disco… Salir de fiesta es su prioridad, no te engañes.

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