11 cosas que nos gustaría que los chicos supieran sobre nuestros orgasmos

El orgasmo femenino, uno de los mayores placeres y también de los más grandes misterios de la vida. Si crees que lo sabes todo de fútbol, de cine, de gastronomía y, por supuesto de mujeres, quizás debas echar un vistazo a este decálogo de cosas que todo pene que se precie debe tener en cuenta antes de darlo todo en el dormitorio.

1. Que no gritemos no significa que no estemos disfrutando

Nuestros orgasmos pueden variar desde pequeñas bengalas a alucinantes fuegos artificiales. Confía en nosotras, ambas cosas son fantásticas. No es necesario quemar las Fallas cada noche.

2. No siempre alcanzamos el clímax de la misma manera

El hecho de que el viernes tu chica tuviera el orgasmo de su vida gracias al doble giro mortal de tu lengua, no significa que el domingo vuelva a suceder lo mismo. No dudamos de tus facultades bucales, es que esto de los orgasmos es muy voluble.

4. Precalienta el horno, por favor

Ya deberías saber que una mujer necesita una cierta cantidad de flujo vaginal antes de la penetración. Si no lo sabes no deberías estar leyendo esto (¿cuándos años tienes?). Hay ocasiones en las que la excitación es tal que puede con todo, pero incluso en estas no está de más dedicar tiempo al calentamiento previo a entrar en el terreno de juego. Recuerda que los lubricantes también ayudan a evitar lesiones durante el entrenamiento.

5. Un dedo no es un orgasmo inmediato

Quizás piense que tocamos el cielo con una leve elevación de tus falanges, pero no. Un dedo es… un dedo. Y se siente como tal ahí dentro. No esperes grandes resultados sin nada de estrategia.

passionate woman

6. Darlo todo nos divierte incluso si no llegamos al orgasmo

Que sí, que diste lo mejor de ti. Empujaste, lamiste, tocaste… pero ella no llegó al orgasmo. Descuida, esto no significa que no seas sexy (al menos, no siempre). A veces nos limitamos a disfrutar del viaje, a follar con vigor aunque sepamos que no vamos a llegar a nuestro destino de esa manera.

6. No asumas que hemos tenido uno

A veces estás demasiado ocupado mirándote en el espejo del armario cual empotrador nato, que ni te das cuenta de que, a pesar de nuestro jadeo intenso, no hemos cruzado la línea de meta. Mira también un poco a la que tienes debajo, campeón.

7. Pero tampoco asumas que no hemos tenido ninguno

De vez en cuando nuestras victorias son silenciosas, sin fotos ni cámara lenta. Y aún así nos ha encantado. Por favor, vuelve a leer el punto sobre “no ha gritado, pero aún así ha disfrutado”.

8.  A veces nuestras zonas erógenas están demasiado sensibles

Seguro que a ti te pasa lo mismo con tu entrepierna, así que no te ofendas si de repente ya no queremos que nos estimules ahí y no te asustes si mostramos una mueca de dolor momentáneo mientras intentas hacer tu trabajo. No es necesario que de ahí en delante  acordones la zona como ‘peligrosa’.

9. Los pezones deben entrar en juego

Los orgasmos que combinan clítoris/vagina y pezón son lo más. Así que no los uses sólo para los preliminares. Algunas chicas pueden anotar puntos extra en el partido si permites jugar a sus pezones, entrenador.

10. Orgasmos vaginales y clitoridianos son cosas diferentes

¿En serio tenemos que recordarte esto? Algunas mujeres sólo llegan al orgasmo después de la estimulación del clítoris, otras lo consiguen a golpe de punto G, y las hay que pueden alcanzar el clímax de las dos maneras. Afortunadas ellas. Tómate el tiempo que necesites para aprender más acerca de las preferencias de cada vagina.

11. Los juguetes no son tus enemigos

Nuestro vibrador puede darnos un orgasmo fantástico, y eso no quiere decir que seas el actor secundario en la película. Para manejarlo se necesita un ‘maquinista’, y nuestro jueguetito nunca podrá agarrarnos del pelo o cachetearnos el culete, así que we need you, baby.

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