10 razones por las que nunca debes dormir desnudo


1. La primera y la más básica, necesitas algún tipo de barrera entre ‘tus partes’ y la cama. No estamos hablando de desagradables ‘accidentes’ nocturnos, damos por hecho que eso lo superaste a los 6. Pero, ¿de verdad no te sentirías mejor si hubiera al menos una pequeña cantidad de tela entre todos esos agujeros y tus fantásticas sábanas? Vale, es cierto que algunos ginecólogos dicen que dormir desnudo es mejor para dejar que la vagina respire, pero los boxers sueltecitos de algodón de tu chico también pueden funcionar.

2. Aunque fuera estemos a 40 grados a la sombra, hay un momento de la noche en la que hace fresco. Y en invierno, incluso debajo del mejor nórdico de Ikea, ni te cuento. ¿Sabías que tu cuerpo cambia de temperatura mientras duermes? Pues sí, lo hace. Entonces, ¿qué pasa si te despiertas en medio de la noche, en medio de ese cambio de temperatura, temblando porque te has quedado dormido desnudo? Mejor no arriesgarse, podrías perder un sueño precioso.

3. Dormir desnudo hace que no puedas ponerse ese pijama que te regalaron en Navidad. ¡Y es taaan mono! La verdad es que no sé por qué una sociedad tan evolucionada como la nuestra no permite que vayamos a trabajar en pijama. Algunos son realmente alucinantes. Si duermes desnudo nunca tendrás una excusa para comprarte ese skijama de gato que tanto te gusta. Y, sinceramente, ¿por qué quitarte esa pequeña alegría?

4. Si te entra sed o te haces pis en mitad de la noche y estás durmiendo desnudo, levantarte a beber agua o para ir a orinar te resultará aún más molesto. No digamos si encima vives con compañeros de piso… Andar de puntillas como dios te trajo al mundo, soñoliento y a oscuras puede ser una imagen demasiado impactante para según qué sensibilidades. Con un pijama te ahorras este disparate.

Smiling blonde woman in bed

5. Hablando de compañeros de piso. ¿Qué pasa si este tiene la horrible costumbre de entrar a tu cuarto sin llamar? Tienes que saberlo cuanto antes: si es de ese tipo de personas nunca va a cambiar. No va a dejar de entrar en tu habitación como Pedro por su casa por más que se lo pidas. Que te quede claro. Sin embargo tú sí puedes cambiar tus hábitos. ¡Ponte un pijama!

6. Igual no lo habías pensado, pero tu pareja puede tomárselo como una señal de que tienes ganas de sexo las 24 horas, incluso a las tres de la mañana en plena fase REM. No es que la desnudez sea algo exclusivamente sexual, pero lo cierto es que desmonta una buena manera de decir “hola cariño, estoy listo para darte lo tuyo”. Si duermes desnudo tu pareja se pierde esta sutil sugerencia… y eso es una pena.

7. Porque ahora te das cuenta de que deberías haber comprado las sábanas caras en lugar de las baratas. Las tuyas, después de varios lavados, se parecen más al papel de impresora y te has dado cuenta durmiendo desnudo. Claro. Error de novato. Pero no pasa nada. Hay una manera de no sentir como si todo tu cuerpo estuviese irritado entre las sábanas: una camiseta suave y acogedora.

8. Razón para miedosos: ¿qué pasa si hay un incendio o algo así? Siento poner esta imagen en tu cabeza, pero imagínatelo por un momento. Tu casa está ardiendo, el humo que entra por debajo de la puerta, tienes que salir rápido… ¡pero no llevas ropa! Dormir vestido también es estar preparado para emergencias.

9. ¿Cada cuánto lavas las sábanas? OK. Y es un verdadero fastidio, ¿verdad? Si duermes desnudo tendrías que hacerlo más a menudo y no tienes secadora porque en España no se estila. ¿Cuántos juegos de sábanas necesitas entonces? Te dejo haciendo cálculos.

10. Y por último, otra obviedad. No hay nada más agradable en este mundo que una camiseta vieja y grande y tu ropa interior más cómoda. No, ni siquiera dormir desnudo. Ya te lo hemos dicho. Es el outfit que querrías llevar por la calle y lo sabes, así que úsalo el mayor tiempo posible y deja la desnudez para las duchas y el sexo. Tu madre estaría de acuerdo.

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