10 preguntas para pedir a tu pareja más compromiso en la relación

Será incómodo. Ya te lo avisamos. Pero también será bueno. El día a día en una relación puede barrer demasiadas cosas bajo la alfombra. Eso sin tener en cuenta de que muchas parejas no llegan a conocerse en profundidad al comienzo de una relación y eso, al final, suele traer problemas. Lo recomendable es hacerle cara al miedo y plantearse ciertas cuestiones cada pocos meses.

Antes de tener ‘esa conversación’, limpia todas las distracciones de tu entorno. Despeja el espacio de todas esas cosas que podrían boicotear el momento. Es increíble lo que un ‘sincericidio’ emocional de 30 minutos cada cierto tiempo puede hacer por tu relación, así que dale una oportunidad al arte de hablar las cosas y confía en que algo bueno saldrá de ello.

Para ayudarte un poco a levantar la alfombra y barrer la suciedad acumulada, te damos 10 preguntas claves para hacerle a tu pareja y que ayudarán a que tu relación prospere saludablemente:

1. ¿Estás bien, te encuentras cómodo?

Siempre es bueno preguntar si tu pareja necesita algo antes de empezar a hablar. Al igual que los miembros de una orquesta sinfónica, tratad de entrar en sintonía el uno con el otro antes del concierto. Tal vez queráis estar en silencio durante un
minuto y respirar profundamente. O abrazaros y mostraros vuestro amor con un primer contacto con los ojos. Asegúrate de que los móviles están apagados y que tienes a mano todo lo que necesitas para no entorpecer la conversación.

2. ¿Qué puedo hacer para que te sientas mejor en el día a día?

A veces esta pregunta provocará algo en tu pareja, y a veces no lo hará, y eso está bien. Puede que salga algo tan simple como “prefiero que me beses después de cepillarte los dientes por la mañana” o algo más importante como “estoy a punto de asumir un enorme proyecto en el trabajo y no sé cuánto ancho de banda mental me quedará al volver a casa, ¿te importaría hacer la cena la semana que viene?”. Sea cual sea el favor que te pidan, no estás obligado por contrato a cumplirlo, pero simplemente haciendo la pregunta conseguirás que exprese sus pensamientos honestamente y así uniros más íntimamente.

3. ¿He hecho algo últimamente que pueda haberte dolido?

Aquí es donde empezamos a meter la cabeza en territorio emocional. Seguramente no necesites que tu pareja te lo diga ni buscamos profundizar en la parte oscura de su subconsciente, esta pregunta es buena para sacar a la luz esas cositas molestas que acumulamos en el día a día, antes de que estalle la burbuja. Si se trata de algo insignificante o un argumento que creías olvidado, la respuesta de tu pareja a esta pregunta puede sorprenderte. Recibe con amor, con paciencia, y deja que explique su mitad de la historia sin interrumpir. Escuchar es clave aquí, y reconocer que, incluso si no querías herir lo más mínimo, se necesita valor para mostrar frustración, resentimiento o malestar con algo que atañe a los dos. Dale las gracias por compartir sus sentimientos contigo (no es fácil para todo el mundo), y discúlpate por el incidente o pregunta qué puedes hacer o decir para solventarlo.

4. Al llegar a casa del trabajo, ¿qué necesitas para sentirte bien?

Dependiendo de qué tipo de trabajo tenga tu pareja y su forma de ser, es posible que desee algo totalmente diferente a lo que esperas. Quizás prefiera no hablar durante un rato al llegar a casa, o tal vez busque una cercanía física. Esta pregunta os ayudará a dar en el clavo y evitar pequeños malestares que a la larga se hacen pesados.

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5. ¿Hay algún tipo de contacto físico que contribuya a que te sientas más querido?

Esta pregunta se refiere al contacto no sexual. ¿Hay algún tipo de intimidad física que sientes que falta? ¿Quieres que nos agarremos más las manos, que juegue con tu pelo, abrazarte por sorpresa? Tener claridad sobre esta cuestión os ayudará a relajaros y a funcionar de manera más natural en el día a día.

6. ¿Prefieres tener cercanía o soledad en los próximos días?

Nuestras necesidades individuales relacionadas con la independencia y la intimidad varían mucho de un día para otro. Tal vez tu pareja haya tenido una semana cargada de emociones y necesite una gran dosis extra de reconocimiento, intimidad física, mimos y felicitaciones. O tal vez esté trabajando a toda máquina y prefiera un poco más de espacio para retomar las riendas de su vida. Buscar independencia y soledad no quiere decir que te quiera menos. Todos tenemos necesidades emocionales que fluctúan dependiendo de una gran variedad de elementos en nuestra vida, siempre cambiantes. Y cuanto más te puedas acomodar a tu pareja, sin dejar de ser consciente de tus propias necesidades mentales y emocionales, mejor.

7. ¿Hemos tenido alguna discusión que no hayamos terminado de cerrar?

Al igual que la tercera pregunta, esta nos lleva directamente a posibles heridas no curadas de semanas anteriores. Al preguntar esto en un contexto diferente, después de que haya pasado un tiempo, tu pareja puede considerarlo desde otra perspectiva. “Decir que no duele en ese momento, es saber que dolerá durante un mes”, así que aunque sea incómodo y pueda provocar una discusión, siempre es mejor exponer de manera asertiva lo que nos ha molestado que lidiar con la ansiedad de no haber sido fieles a nosotros mismos. Es fácil hacer caso omiso de los momentos difíciles de semanas pasadas, se necesita valor y fuerza para sacar a flote toda esa suciedad intencionadamente, pero haciéndolo evitaréis que crezca el resentimiento. Sed proactivos. Vuestra relación os lo agradecerá.

8. ¿Cómo ves nuestra vida sexual últimamente?

Una de las principales diferencias entre los dos miembros de una pareja es el sexo. Junto con el dinero, la vida sexual es lo más estresante en una relación. Pregunta a tu compañero acerca de su nivel de satisfacción con su vida sexual. Si hay algo que le guste más, menos, o incluso si hay alguna práctica nueva que le apetezca hacer. Si es la primera vez que os planteáis esta cuestión, ten paciencia.

9. ¿Cuáles son los principales factores de estrés en tu vida actualmente? ¿Hay alguna manera de aliviarlo un poco?

Una pregunta abierta que hará que tu pareja cave profundamente en su interior y muestre su parte más vulnerable. Esta pregunta es la forma más rápida de abrir una ventana en la mente del otro y descubrir contra qué está luchando. Hablad de forma natural. Cualquier cosa que platees con el subtexto de “¿cómo puedo aligerar esa carga?” aumentará la sensación de profundidad y de conexión en tu relación.

10. ¿Cuándo te encuentras incómodo y qué apoyo necesitas en esos momentos?

Cada uno tiene sus propios disparadores emocionales que les hacen sentir vulnerables en una variedad de situaciones distintas. Tal vez tu pareja se sienta atacada fácilmente cuando se hace algo que ellos interpretan como criticar públicamente, o tiende a cerrarse cuando se discute acerca de ciertos temas con carga emocional como el sexo, la política, la economía o los suegros. O tal vez hay algo en el dormitorio que les hace sentir avergonzados. Cualquiera que sea la razón, siempre habrá algo que puedas hacer para que se sienta mejor. Eso no significa que tengas que convierte en co-dependiente o que te obsesiones con solucionar todos sus problemas. Se trata de hablar para conoceros mejor (algo que cada vez menos parejas hacen), para ser más felices y que vuestra relación sea más sana.

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