10 lecciones imprescindibles sobre sexo que no aprendiste en el instituto

El sexo ha dejado de ser pudoroso para estar en todas partes. La actual sociedad de mercado y consumo, la pérdida de poder de las instituciones religiosas o los cambios en las costumbres, las leyes o en el modelo de familia, han posibilitado que el sexo haya perdido parte del misterio. Pese a las buenas noticias, hay mucho que no sabemos sobre sexo, ya sea en la teoría o en la práctica. Para suplir las ausencias de ayer y de hoy, aquí van estas diez lecciones (imprescindibles) sobre sexo, cuerpo y deseo:

1. Aunque uses el preservativo, puedes contraer una ETS. Este es el caso del Virus del Papiloma Humano, el herpes genital o la sífilis. Se pueden transmitir por el contacto de piel con piel cuando hay secreciones, mucosas o partes del cuerpo infectadas que no quedan protegidas por el condón.

2. El crecimiento del tejido mamario en los chicos durante la pubertad es más común de lo que se cree. A este fenómeno fisiológico se le conoce como ginecomastia y se caracteriza por el desarrollo excesivo de la glándula mamaria debido a una patología, a un desequilibrio hormonal (por ejemplo, el síndrome de Klinefelter) o al consumo de esteroides anabolizantes, opioides o ciertos medicamentos.

3. LGTB…I. Lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e ¡intersexuales! La intersexualidad hace referencia a aquellas personas que nacen con características sexuales que desafían las nociones binarias del cuerpo que asociamos a hombre o mujer. Estas características pueden ser visibles físicamente en algunos casos y en otros no, dependiendo del tipo de intersexualidad. La comunidad médica ha promovido tradicionalmente la cirugía genital ante la dualidad de las características sexuales de las personas intersexuales, tratando de “ajustarlas” a un género. Sin embargo, estas prácticas clínicas son cada vez más cuestionadas tanto por personas intersexuales adultas como por ONGs como Amnistía Internacional. En 2006, la revista científica Pediatrics publicaba ‘Consensus Statment on the Management of the Intersex Disorders‘, donde postulaba el consenso en la comunidad científica ante el nacimiento de bebés intersexuales. Concretamente, el documento establece como prioridad evitar la muerte del bebé, asegurar su calidad de vida durante su desarrollo, prevenir disfunciones y posponer las cuestiones estéticas de los genitales hasta que la persona fuera adulta y pudiera decidir si someterse o no a una intervención quirúrgica.

Sex life and relationship concept

4. El clítoris. Podríamos decir que es el botón del placer femenino y no, para activarlo no es necesario frotarlo como si fuera un estropajo. Antes de tocar, ¡pregunta!

5. Alcohol y sexo no son una buena combinación. Cuando algunas personas adultas toman alcohol se sienten más desinhibidas y se atreven a hacer o decir cosas que sobrias ni se les ocurriría. Sin embargo, pese a que pueda existir consentimiento mutuo en una relación sexual cuando dos personas han bebido alcohol (no de forma abusiva), ésta no es una buena combinación. Además de llevar a descuidos (olvidar el uso del preservativo o no darte cuenta de que el condón se ha roto), tiene consecuencias negativas en la excitación sexual.

6. El lubricante, eterno compañero fiel. Es muy difícil prever que una relación sexual se va a desarrollar con humedad constante y fuegos artificiales al final. Para aumentar nuestras posibilidades de éxito algún dios o diosa inventó el lubricante. Dice el dicho que en la variedad está el gusto, así que, tirando de sabiduría popular, tendremos que elegir entre los de silicona, los que tienen sabor, los hidrosolubles, los que prometen efectos de frío y calor…

7. La salud sexual femenina y las citologías. Hacerse citologías periódicas no solo es una prueba médica que permite detectar infecciones sino que asimismo ayuda a prevenir el cáncer de cuello uterino. A través de la citología se puede detectar la displasia, unos cambios precancerosos que son curables.

8. Slut-Shaming. No, no es una postura sexual. Se trata de un neologismo que describe cómo la sociedad machista o ciertos individuos de inteligencia cuestionable culpan a las mujeres por tener comportamientos de carácter sexual contrarios a su rol tradicional (sumisión, decoro, virginidad). En el Slut-Shaming se señala a la mujer por ser madre soltera, por no esconder que tiene una vida sexual, por su número de parejas sexuales, por disfrutar del sexo fuera del matrimonio o simplemente, por vestir como le da la gana. Lo sé, lo sabes: es increíble que en pleno siglo XXI haya todavía quien crea que la sexualidad de las mujeres debe seguir un código de conducta adecuado y no vivirse de forma autónoma y libre.

9. En algún momento de la vida quizá seas esa persona que no se está acostando con nadie. ¿Y qué? A veces necesitamos desconectar del sexo, superar una ruptura sin abandonarnos a relaciones puente que acaban siendo un autoengaño o simplemente estamos en una etapa en la que nadie nos motiva. No te preocupes, se puede superar: existe la masturbación, la pizza y las segundas oportunidades.

10. El sexo es emoción. No lo olvides, el placer sexual va más allá de un mete saca. Cuando una pareja sexual, independientemente de que exista o no un compromiso, es capaz de crear intimidad, el orgasmo se multiplica por 100.

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