10 consejos para hacer un striptease... sin parecer ridícula en el intento

De hacerlo delante del espejo a ponerte frente a tu pareja hay un gran trecho. Y es que desnudarse eróticamente no es algo que todas sepamos hacer así porque sí. No te engañes y, sobre todo, no te fustigues. El arte del striptease no se le da bien a todas menos a ti, pero no por ello has de tirar la toalla. La sensualidad se nace, pero también se hace. Te decimos cómo conseguir poner a tu chico a tono .

1. No hagas naca que no quieras hacer. Un no es un no. Consejo para strippers novatas.

2. Crea un espacio propicio. Desnudarse es una fiesta para los ojos. Con un striptease puedes conseguir que tu pareja se excite hasta niveles estratosféricos sólo con mirarte, así que haz que tu escenario acompañe.

3. La iluminación, el vestuario, el pelo, el maquillaje… Todo esto puede ayudarte a sentir más cómoda y sexy. No es lo mismo comprarse un conjunto de lencería especial para la ocasión y deslizarlo por tu piel lentamente con la luz tenue del dormitorio, que quitarse los vaqueros y las deportivas en mitad del salón, por mucho que hayas ensayado el bailecito.

4. Marca un plan. Ya sea preparar una coreografía, despejar el espacio de muebles, hacer una playlist erótica… o tomarte un trago de tequila. El ritual de prepararte para ese momento puede tener poderes transformadores. Aprovéchalos.

Beautiful seductress.

5. Elige bien la ropa. Si crees que tu chico quiere ver el desfile de la nueva temporada de Victoria’s Secret, te equivocas. No hace falta que te dejes el sueldo en lencería sexy. Para hacer un buen striptease tan sólo necesitas ser sensual, y eso puedes conseguirlo con pañuelos, gasas, telas ligeras, trasnparencias… Prendas que dejen ver sólo lo que tú quieras que se vea, que den juego a la hora de moverte y, por supuesto, que sean fáciles de quitar.

6. You can leave your ‘jewelery’ on. Llegado el momento, no te estreses tratando de quitarte el collar o esa pulsera tan llamativa. Las joyas, como los zapatos o el sombrero de Kim Basinger, pueden ser fantásticos fetiches sexuales. Déjatelas puestas.

7. Contacto visual, ¿sí o no? Lo vas a ver tú misma. Puedes mirar fijamente a tu amante y hacerle partícipe o imaginarte sobre un escenario desde el que no ves a tu público. Lo que a ti te resulte más cómodo. A él no va a importarle.

8. Momento camisa. Quitarte la parte superior es el momento más hot del espectáculo. Prueba a hacerlo de cara a él, que pueda ver bien (pero no tocar) tus senos… y que empiece a salivar. Para la parte de abajo, al contrario. Dale la espalda a tu chico mientras te desvistes de cintura para abajo y regálale una buena vista de tu trasero.

9. Acércate poco a poco… y tócale, pero no mucho. Una caricia con tus manos o con una prenda que ya te hayas quitado, o lo que en striptease se conoce como el ‘apretón de muslos’. Lo has visto millones de veces. Consiste en acercarte a la silla de tu compañero y apretar suavemente sus piernas a la altura de la ingle. Les hace saber que estás disponible… pero también al mando. No te sientes aún sobre él que no dejará que te levantes. Déjale que pase hambre.

10. Consentir es sexy. Pregúntale de vez en cuándo qué le parece lo que está viendo, si quieres que sigas así, si está de acuerdo con que te quites esa prenda… Creer que tiene posibilidad de decidir sobre lo que está viendo le hará sentir cada más ansioso.

*11. Y recuerda. En caso de duda, voltea tu cabello con fuerza. A Gilda le funcionó.

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